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Inositol y la salud humana

14 de abril del 2016

El inositol, conocido también como la vitamina B8 es un compuesto orgánico que se obtiene habitualmente a partir de la dieta y también podemos fabricarla en la flora intestinal, a partir de la glucosa (carbohidratos). Hay una gran similitud molecular entre el inositol y la glucosa. Un déficit de glucosa podría generar un déficit de inositol. Como vitamina del grupo B, esta molécula es hidrosoluble y, por lo tanto, se elimina fácilmente a través de la orina. En suplementación, se recurre a ella con frecuencia para tratar casos de ansiedad y estrés, aunque también actúa beneficiosamente en otras áreas de la salud.

El inositol es un alcohol de azúcar y un isómero de la glucosa, y sus 9 variedades se encuentran principalmente dentro de las membranas celulares. El Myo-inositol es el estereoisómero más abundante, por lo que hasta 95% del inositol libre total en el cuerpo. Los seres humanos generalmente consumen alrededor de 1 gramo de inositol al día, y es abundante en cereales, legumbres, frutos secos y frutas. Sorprendentemente, las mejores fuentes son las vísceras - corazón de res y el hígado, pero también el germen de trigo.

El inositol forma parte del ácido fítico, que en realidad no podemos romper fácilmente, por lo que en general, las fuentes animales son las más biodisponibles frente a las fuentes vegetales. Pero una buena noticia es que el cuerpo puede elaborar inositol a partir de la glucosa. No hay una evidencia clara de que tenemos una capacidad limitada para hacer inositol, de modo que una deficiencia en la dieta puede no importar. Se calcula que necesitamos un gramo al día de inositol, y sim embargo nuestros riñones producen alrededor de 2 gramos al día.

El inositol en el cerebro

El cerebro es uno de los órganos principales de la concentración del inositol, donde participa activamente en la transmisión de los impulsos nerviosos. El inositol tiene un efecto bastante potente para reducir los estados de ansiedad y estrés, además de mejorar los cuadros de depresión o hiperactividad. Se ha observado clínicamente que las personas que se deprimen fácilmente presenten niveles mucho más bajos de inositol en su fluido espinal (LCR). El inositol participa en la acción de la serotonina, un neurotransmisor con acción sobre la depresión. Los neurotransmisores son sustancias químicas que transmiten mensajes entre las células nerviosas.

En el sistema nervioso, una gran variedad de tipos de células responden a diversos estímulos externos a través de las vías de señalización de lípidos, que contienen el inositol.

A nivel ortomolecular, el inositol se considera como un antidepresivo natural.

El inositol es una parte clave del sistema nervioso, a nivel de los mensajeros químicos. Su importancia reside en que todos los principales sistemas de neurotransmisores utilizan inositol como parte de su línea de mensajería: dopamina, norepinefrina, serotonina, acetilcolina...Esto denota la importancia potencial del inositol en los trastornos psiquiátricos, si tenemos en cuenta el número de tipos de receptores/subtipos que interactúan con esta vía de transducción de señales.

El inositol se utiliza para hacer el inositol trifosfato (IP3) y diacilglicerol (DAG). IP3 se une a receptores IP3, en particular los canales de calcio en el retículo endoplasmático, lo que hará que los niveles de calcio en el citoplasma aumenten, provocando una cascada de actividad intracelular. El inositol es vital para la actividad nerviosa. Su déficit puede tener varias consecuencias nerviosas y neurológicas.

En el campo de la psiquiatría ortomolecular, se suele hablar mucho del litio, olvidando la importancia del grupo de vitaminas B, pero en particular el inositol.

Además, el litio puede interferir con el metabolismo del inositol, específicamente interfiere con la monofosfatasa inositol, lo que puede dar lugar a una reducción de reciclaje del inositol y del IP3 en la célula y en los niveles reducidos de inositol en general. Según una teoría, la "depresión" del trastorno bipolar podría ser el resultado de una reducción de inositol y los episodios maníacos y los trastornos depresivos podrían ser el resultado de la reducción de señalización nerviosa que lleva a un nivel energético deficiente celular, lo que provoca la acumulación de calcio y de los tóxicos en el lugar equivocado y en el momento equivocado.

Un estudio realizado en 1978 descubrió bajos niveles de inositol en el líquido cefalorraquídeo de los pacientes deprimidos. Sin embargo, estudios posteriores no llegaron a la misma evidencia. Sin embargo, el examen post-mortem de las víctimas de suicidio han mostrado disminución de los niveles de mioinositol, y la espectroscopia de resonancia magnética demostraron una reducción de los niveles de mioinositol en los lóbulos frontales de pacientes bipolares y depresión unipolar. El aporte alimentario del inositol ha demostrado que aumenta la concentración de inositol en el sistema nervioso central en seres humanos.

Se suele usar 750 mg de inositol varias veces al día con buenos resultados. El inositol puede tener más de un impacto positivo sobre la ansiedad, la bulimia y el trastorno obsesivo compulsivo.  Hay mucho más secretos que encierran el inositol.

Dr. Apollinaire D.

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